Ahora sí...
Salí de Neuquén rumbo a la Wacken open Air, el 31 de julio, la Wacken para los que no saben es un festival heavy metal sarpado que se hace en Alemania, y gracias a las indicaciones de un grosso (Bursi) llegué luego de bocha de horas (Neuquén-Buenos Aires, Buenos Aires- Sao Paulo- Estambul- Hamburgo) llegué a Hamburgo, ahhh no conté algo importante, este fue mí primer viaje sola, y me mande al otro mundo, jajaja... Super motivada, con una sola mochila, cosa de llegar, bajarme del avión y ponerme la mochila sin esperar valijas, etc. Un par de jean, una par de remeras, botas de agua, abrigo, medias (bocha) jajaja porque en Wacken llueve bocha, y así fue.
Llegué y sabía que tenía que ir a un pueblito llamado Itzehoe, y de ahí a Wacken, sólo eso. Los alemanes nos se copan mucho con el inglés, así que por más que lo hablo, costó que nos entendamos pero lo logré. Lo más copado fue encontrar en ese primer momento en Hamburgo, latinos con la remera negra de Wacken, eso fue yapa, fuimos juntos, primero éramos unos 5, y de pronto éramos todo un tren, la mayoría alemanes y nosotros los latinos, todos de negro, todos con latas de cerveza, carpas, hieleras, de todo. Son lo más los alemanes en ese sentido.
Al llegar no tenía carpa, ni bolsa de dormir pero sabía que allá iba a conseguir todo, y así fue. Llegar al predio y que te reciba una cartel gigante con el mapa y un WELCOME METALHEADS ya me hizo llorar, pero no caía que estaba en Alemania. Me llevo varios días caer.
Bueno, compré la carpa y demás, y empecé a buscar dónde instalarme, me perdí, hasta que vi un lugar que me gustó, los vecinos acampantes me dijeron que de una que ahí se podía y me instale en la calle principal del heavy metal esquina con AC/DC jajajaja. Una vez instalada, botas de goma puestas salí a buscar comida, a ver el predio, a escuchar algunas bandas que estaban antes de la inauguración oficial. Y a dormir en carpa, agotada, rota.
A la mañana temprano se escuchó un WACKEN!!! Cuál grito de guerra vikingo, con una trompeta jajajaja y el himno alemán. Y ahí todos medio dormidos, salimos a desayunar y a esperar a apertura.
Fueron 5 días muy sarpados de música, de intensidad, de sentir que estaba cumpliendo un sueño, estar ahí. La cantidad de bandas que escuche, con las que lloré de emoción, con las que salte en medio de la lluvia, fue y será inolvidable.
Recién decía que me costo caer dónde estaba, me acuerdo que fue creó el tercer día, estaba lloviendo bocha, y estaba tocando Lacuna Coil, y ahí mí cabeza me dijo: boluda estás en Alemania, te viniste!. Y lloré de alegría. Pero así me lo repetía todos los días de este viaje. Cuando se iba terminando todo, dejé todo ahí, se me iba a complicar seguir todo el viaje con carpa, bolsa de dormir, dejé de todo en Wacken. Me llevaba adentro lo que necesitaba, lo demás era solo material.
De ahí me volví sola, muchos seguían desarmando todo, me volví a Itzehoe, a Hamburgo, y ahí decidí irme a Ámsterdam, así reservando en el camino: pasajes, hotel, todo así sin haber decidido antes nada. Siempre programo todo en detalle antes, pero decidí que este viaje sería distinto. Y así fue decidiendo todo sobre la marcha.
Y me subí a un colectivo hacia el increíble Ámsterdam, y lo ame, todo lo que vi, museos, canales, mercados, la gente, la forma relajada en la que viven, en la que andan, amé con el alma.
Y un día dije ahora a Londres, otro sueño, no sé porque, pero de piba que sueño estar en Londres y allá me fui, tomé un avión y salí de Ámsterdam con lluvia, llegué a Londres con lluvia, la gente más fría, me costo llegar a Londres con todas las expectativas que tenía, costo enamorarme, el hostel al que llegue era horrible, mal, desde el concerje mala onda, y todo estaba sucio, así que mí llegada fue un garrón. Pero ahí nomás cancele los días extra que iba a estar, busque otro lugar, y me fui de ahí. Creo que en el momento que salí de ese hostel empezó mí viaje por Londres... El otro lugar al que fui era mágico, en una calle frente a una plaza hermosa, los concerjes super copados, y ahí camine, camine, camine y camine. Todos lo días lugares nuevos, caras nuevas, y me fui llenando de imágenes nuevas, de sensaciones nuevas, todo de colores alucinantes, sabores alucinantes, no sé, todo se magnificaba a la distancia, difícil de explicar en un relato. Me quedé ahí varios días, y empezó la vuelta, lloré cuando salí de Londres rumbo a Hamburgo, lloré cuando llegué a Hamburgo pero nunca de tristeza, todo lo contrario, de mucha felicidad y agradecimiento siempre. No podía parar de agradecer a mí vieja, y a mí viejo por todo el esfuerzo que ha hecho durante años para que yo llegué hasta donde lo hice. No fui a los típicos lugares turísticos a sacarme "la foto", sólo buscaba ir a lugares donde sabía que algún día habían caminado músicos que admiro, o al pedacito de madera que queda del teatro de Shakespeare, y al Hyde park a buscar una ventana en particular que me hizo escribir una de mis obras nuevas.
Mi viaje solo tenía dos paradas que si estaban planeadas: Wacken y Londres... Nada más, Ámsterdam se me metió en el camino, fui por un día y me quedé 4. Y comencé a volver de a poco, Hamburgo-Estambul/ Estambul-Sao Paulo/ Sao Paulo- Buenos Aires/ Buenos Aires- Neuquén... Saber que al llegar hay mate y pan casero de mí mamá hace que todo tenga sentido.
Ame viajar sola, y ahora amo volver a casa. Feliz al extremo!!! Todo lo que pase de ahora en más es yapa!!! Todo lo que sueño con mí corazón se va cumpliendo y no puedo más que agradecer, nada viene de arriba, todo lleva mucho laburo, pero se puede, siempre se puede, hay que confiar y no tener miedo. El miedo paraliza y como en el juego de la oca, te hace retroceder casilleros... Y solo tuve un poco de miedo la noche que salí de Hamburgo hacia Ámsterdam, porque no lograba encontrar la estación, y no era muy lindo el lugar a esa hora, pero respire a fondo y confíe... Y se fue el miedo.
Es muy sarpado viajar sola, te fortalece al extremo, y más si te vas lejos, a lugares donde nadie habla tú idioma. No es difícil, ni imposible, pero si vas con herramientas para poder comunicarte la pasas genial. Conoces gente y disfrutas. Nunca agradecí tanto que mi vieja me haya obligado a terminar de estudiar inglés, 8 años estudié, y fue sarpado darme cuenta que no me había olvidado de nada. Podría seguir bajando lo que siento, pero siguen decantando emociones, mejor QUE SIGA LA FIESTA!!! AHORA A CASA!!!
Salí de Neuquén rumbo a la Wacken open Air, el 31 de julio, la Wacken para los que no saben es un festival heavy metal sarpado que se hace en Alemania, y gracias a las indicaciones de un grosso (Bursi) llegué luego de bocha de horas (Neuquén-Buenos Aires, Buenos Aires- Sao Paulo- Estambul- Hamburgo) llegué a Hamburgo, ahhh no conté algo importante, este fue mí primer viaje sola, y me mande al otro mundo, jajaja... Super motivada, con una sola mochila, cosa de llegar, bajarme del avión y ponerme la mochila sin esperar valijas, etc. Un par de jean, una par de remeras, botas de agua, abrigo, medias (bocha) jajaja porque en Wacken llueve bocha, y así fue.
Llegué y sabía que tenía que ir a un pueblito llamado Itzehoe, y de ahí a Wacken, sólo eso. Los alemanes nos se copan mucho con el inglés, así que por más que lo hablo, costó que nos entendamos pero lo logré. Lo más copado fue encontrar en ese primer momento en Hamburgo, latinos con la remera negra de Wacken, eso fue yapa, fuimos juntos, primero éramos unos 5, y de pronto éramos todo un tren, la mayoría alemanes y nosotros los latinos, todos de negro, todos con latas de cerveza, carpas, hieleras, de todo. Son lo más los alemanes en ese sentido.
Al llegar no tenía carpa, ni bolsa de dormir pero sabía que allá iba a conseguir todo, y así fue. Llegar al predio y que te reciba una cartel gigante con el mapa y un WELCOME METALHEADS ya me hizo llorar, pero no caía que estaba en Alemania. Me llevo varios días caer.
Bueno, compré la carpa y demás, y empecé a buscar dónde instalarme, me perdí, hasta que vi un lugar que me gustó, los vecinos acampantes me dijeron que de una que ahí se podía y me instale en la calle principal del heavy metal esquina con AC/DC jajajaja. Una vez instalada, botas de goma puestas salí a buscar comida, a ver el predio, a escuchar algunas bandas que estaban antes de la inauguración oficial. Y a dormir en carpa, agotada, rota.
A la mañana temprano se escuchó un WACKEN!!! Cuál grito de guerra vikingo, con una trompeta jajajaja y el himno alemán. Y ahí todos medio dormidos, salimos a desayunar y a esperar a apertura.
Fueron 5 días muy sarpados de música, de intensidad, de sentir que estaba cumpliendo un sueño, estar ahí. La cantidad de bandas que escuche, con las que lloré de emoción, con las que salte en medio de la lluvia, fue y será inolvidable.
Recién decía que me costo caer dónde estaba, me acuerdo que fue creó el tercer día, estaba lloviendo bocha, y estaba tocando Lacuna Coil, y ahí mí cabeza me dijo: boluda estás en Alemania, te viniste!. Y lloré de alegría. Pero así me lo repetía todos los días de este viaje. Cuando se iba terminando todo, dejé todo ahí, se me iba a complicar seguir todo el viaje con carpa, bolsa de dormir, dejé de todo en Wacken. Me llevaba adentro lo que necesitaba, lo demás era solo material.
De ahí me volví sola, muchos seguían desarmando todo, me volví a Itzehoe, a Hamburgo, y ahí decidí irme a Ámsterdam, así reservando en el camino: pasajes, hotel, todo así sin haber decidido antes nada. Siempre programo todo en detalle antes, pero decidí que este viaje sería distinto. Y así fue decidiendo todo sobre la marcha.
Y me subí a un colectivo hacia el increíble Ámsterdam, y lo ame, todo lo que vi, museos, canales, mercados, la gente, la forma relajada en la que viven, en la que andan, amé con el alma.
Y un día dije ahora a Londres, otro sueño, no sé porque, pero de piba que sueño estar en Londres y allá me fui, tomé un avión y salí de Ámsterdam con lluvia, llegué a Londres con lluvia, la gente más fría, me costo llegar a Londres con todas las expectativas que tenía, costo enamorarme, el hostel al que llegue era horrible, mal, desde el concerje mala onda, y todo estaba sucio, así que mí llegada fue un garrón. Pero ahí nomás cancele los días extra que iba a estar, busque otro lugar, y me fui de ahí. Creo que en el momento que salí de ese hostel empezó mí viaje por Londres... El otro lugar al que fui era mágico, en una calle frente a una plaza hermosa, los concerjes super copados, y ahí camine, camine, camine y camine. Todos lo días lugares nuevos, caras nuevas, y me fui llenando de imágenes nuevas, de sensaciones nuevas, todo de colores alucinantes, sabores alucinantes, no sé, todo se magnificaba a la distancia, difícil de explicar en un relato. Me quedé ahí varios días, y empezó la vuelta, lloré cuando salí de Londres rumbo a Hamburgo, lloré cuando llegué a Hamburgo pero nunca de tristeza, todo lo contrario, de mucha felicidad y agradecimiento siempre. No podía parar de agradecer a mí vieja, y a mí viejo por todo el esfuerzo que ha hecho durante años para que yo llegué hasta donde lo hice. No fui a los típicos lugares turísticos a sacarme "la foto", sólo buscaba ir a lugares donde sabía que algún día habían caminado músicos que admiro, o al pedacito de madera que queda del teatro de Shakespeare, y al Hyde park a buscar una ventana en particular que me hizo escribir una de mis obras nuevas.
Mi viaje solo tenía dos paradas que si estaban planeadas: Wacken y Londres... Nada más, Ámsterdam se me metió en el camino, fui por un día y me quedé 4. Y comencé a volver de a poco, Hamburgo-Estambul/ Estambul-Sao Paulo/ Sao Paulo- Buenos Aires/ Buenos Aires- Neuquén... Saber que al llegar hay mate y pan casero de mí mamá hace que todo tenga sentido.
Ame viajar sola, y ahora amo volver a casa. Feliz al extremo!!! Todo lo que pase de ahora en más es yapa!!! Todo lo que sueño con mí corazón se va cumpliendo y no puedo más que agradecer, nada viene de arriba, todo lleva mucho laburo, pero se puede, siempre se puede, hay que confiar y no tener miedo. El miedo paraliza y como en el juego de la oca, te hace retroceder casilleros... Y solo tuve un poco de miedo la noche que salí de Hamburgo hacia Ámsterdam, porque no lograba encontrar la estación, y no era muy lindo el lugar a esa hora, pero respire a fondo y confíe... Y se fue el miedo.
Es muy sarpado viajar sola, te fortalece al extremo, y más si te vas lejos, a lugares donde nadie habla tú idioma. No es difícil, ni imposible, pero si vas con herramientas para poder comunicarte la pasas genial. Conoces gente y disfrutas. Nunca agradecí tanto que mi vieja me haya obligado a terminar de estudiar inglés, 8 años estudié, y fue sarpado darme cuenta que no me había olvidado de nada. Podría seguir bajando lo que siento, pero siguen decantando emociones, mejor QUE SIGA LA FIESTA!!! AHORA A CASA!!!



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